"El material editado en "Muestrario de Palabras" goza de todos los Derechos Reservados. La administración confía en la autoría del material que aquí se expone, no responsabilizándose de la veracidad de los mismos." En éste blog, encontrarás, todo lo que no pudo ser clasificado, pero que merece ser publicado."
miércoles, 29 de agosto de 2012
MICROCUENTO XXX
--Querida, quiero que te des vuelta...
--Degenerado! ¡Ya me avisó mamá que algún día me ibas a proponer una porqueria!
--¡Es que ya es hora de que tengamos un hijo!
Cadal
--
Carlos Adalberto Fernández
martes, 28 de agosto de 2012
miércoles, 8 de febrero de 2012
viernes, 3 de febrero de 2012
ABANDONADA
La vieja casa cruje. La cubre un azul cielo. Sus paredes gimen en soledad maloliente. Los musgos arremeten contra los dinteles, la hiedra salpica los muros, entretejen sus dolores las arañas.
La última lágrima de teja sueña con épocas de gloria. Los roedores bailan con los muebles -danza macabra-Afuera el jardín entre malezas recrudece.
El frío del invierno la abraza. Ella se retuerce y expira abandonada.
Elisabet Cincotta
de Bordando la despedida. Ed. Mis Escritos/2007
domingo, 29 de enero de 2012
S/T
El llanto de la colina
esclava en el cielo
abre la piel
sobre los ojos de un pájaro ciego.
la_maga
viernes, 27 de enero de 2012
METEORITO Nº 22 DELGADEZ
Aquella báscula no pudo reprimir su enfado. Cuando quise comprobar mi peso y la coloqué en medio de la habitación creyó que iba a cumplir sus labores profesionales.
Contrariada por su inactividad, interrumpió mi silenciosa espera con una salida de tono inesperada:
-Bueno, ¿te subes o no te subes?
martes, 24 de enero de 2012
SERIE : EN LA ESPERA
VII
Ponen etiquetas.
Los nombres aparecen en las puertas.
Ellos se ríen de esos papelitos.
Los otros,
los de adentro,
mueren con sus nombres.
Las etiquetas desaparecen.
©Elisabet Cincotta
lunes, 23 de enero de 2012
SERIE DEL MÍ Y DEMÁS
I
Sostuvo el pucho entre sus labios
Ella lo encendió con gesto
insinuante
Él imaginó
Error dijeron las estrellas
©Elisabet Cincotta
NUBES BORRASCOSAS
La Luna y la estrella Polar se perdieron en el horizonte, detrás de nubes borrascosas que absorvieron su resplandor,dejando al cielo de mi mente en blanco en el vacío de la noche, sin divisar al Lucero que más brilla, el que se viste de rayos superlativos que, tientan lujuria de amor revivido, y... mis jardines no florecen, lloran la triste agonía en esta noche, vacía, devorando su silueta tanta nube revuelta, perturbando a las estrellas que se esconden por su fuero sin repeler el aguacero que, nubla mi vista y......ciega ilusiones, quimeras......que vestían a mi jardín en rosas entre Luna y estrellas.
Leonor Rodríguez Rodríguez
Leonor Rodríguez Rodríguez
jueves, 19 de enero de 2012
jueves, 12 de enero de 2012
Entre abismos I
Un ala infecta la noche otra vez.
Cuánto. Cuánto más acercará el vacío su presencia
/aumentará la gota su hiel.
Liliana Varela
Cuánto. Cuánto más acercará el vacío su presencia
/aumentará la gota su hiel.
Liliana Varela
__._,_._
viernes, 6 de enero de 2012
EN LA ESPERA
V
Y camino
hacia dónde
la escalera cansa
el ascensor se descompuso
estoy inerte de mí
©Elisabet Cincotta
jueves, 5 de enero de 2012
EN EL TEMPLO DE AFRODITA
Al lado de los restos de una hembra
cuniformes mensajes encontrados
mil poemas paridos en verano
gestados en su vientre de quimera.
Y...
dice el el jefe de la excavación:
"Paría esta hembra esos versos
excitada ante la Luna Llena
en lo alto del templo de Afrodita
vaciaba sus orgasmos en poemas"
Ana Lucía Montoya Rendón
Febrero 2010
martes, 22 de noviembre de 2011
S/T
El llanto de la colina
esclava en el cielo
abre la piel
sobre los ojos de un pájaro ciego.
la_maga
esclava en el cielo
abre la piel
sobre los ojos de un pájaro ciego.
la_maga
viernes, 21 de octubre de 2011
UN VOTO COMPLICADO
domingo, 3 de julio de 2011
Velocidad de la tierra
Siéntate y agárrate bien que vas a despegar en el tobogán más grande del mundo, dando una vuelta de campana de 40.000 km en sólo 24 horas, lanzado al mismo tiempo alrededor del sol y alrededor de las estrellas a velocidades muy superiores a las del sonido.
¡Que lo desfrutes!
Emilio Medina M
¡Que lo desfrutes!
Emilio Medina M
lunes, 11 de abril de 2011
Retazos
I.- Has puesto demasiada carga. ¡Inconsciente! Me creías más fuerte. Ha provocado desprendimientos. Pero he apuntalado la galería firmemente para que entres y salgas cuando quieras sin peligro, sin riesgo alguno.
II.- Temo que extraigas los metales de mi corazón y un día te marches, dejando la mina abandonada, tapada la boca por arbustos y maleza.
III.- Yo tenía en mi corazón un palacio muy cuidado, de estancias suntuosas y corredores ventilados. Pero llegaron unos ojos y abrieron hacia el interior galerías nuevas, de paredes de piedra desnuda. Corrí para engalanarlas y pensé, ¡oh, Dios mío!, ¿cómo es posible que alguien pueda, excavando hacia el infierno, acercarme sin embargo al cielo?
IV.- Yo estudiaba las leyes de los hombres. Vino la Madre y sonriendo me arrebató los libros. Me dijo: mira cuán débil eres y cómo me perteneces.
V.- Tiembla mi mano antes de enviar el mensaje. Mi corazón me dice ¡avanza!, pero la razón me dice ¡quieta! Un impulso me decide al fin y pienso que es locura salirme de este modo de mí misma. Me vuelvo a recoger hacia mi piel y hacia mis ojos y corro a abrazarme a la tierra, avergonzada y trémula, para que me proteja.
Blanca Barojiana
II.- Temo que extraigas los metales de mi corazón y un día te marches, dejando la mina abandonada, tapada la boca por arbustos y maleza.
III.- Yo tenía en mi corazón un palacio muy cuidado, de estancias suntuosas y corredores ventilados. Pero llegaron unos ojos y abrieron hacia el interior galerías nuevas, de paredes de piedra desnuda. Corrí para engalanarlas y pensé, ¡oh, Dios mío!, ¿cómo es posible que alguien pueda, excavando hacia el infierno, acercarme sin embargo al cielo?
IV.- Yo estudiaba las leyes de los hombres. Vino la Madre y sonriendo me arrebató los libros. Me dijo: mira cuán débil eres y cómo me perteneces.
V.- Tiembla mi mano antes de enviar el mensaje. Mi corazón me dice ¡avanza!, pero la razón me dice ¡quieta! Un impulso me decide al fin y pienso que es locura salirme de este modo de mí misma. Me vuelvo a recoger hacia mi piel y hacia mis ojos y corro a abrazarme a la tierra, avergonzada y trémula, para que me proteja.
Blanca Barojiana
domingo, 10 de abril de 2011
Un detalle
Las estrellas brillan esta noche, en el espacio entre lo eterno y el tiempo. Quedan suspendidas, firmamento lleno de profundidades, donde con solo una mirada se ve el mundo. A través de la ventana busco una luz que ilumine mi campo, para despertar en un mundo de sueños realizados.
Tus ojos son como la primavera, tan esperada después de un largo invierno, llegan penetrantes hasta el alma, me pierdo en ellos. Busco tus manos, las que hacen que el tiempo de detenga un instante, donde no hay más mundo que nosotros.
Te añoro entre la gente, deseo que estés cada día más cerca y así no perderte. Que sonrías al verme, como la primera vez, lleno de esperanza, de orgullo, con paco firme y sincero. Cuando estés cerca, muy cerca, quiero abrazarte, para que no te alejes, y tenerte para mi, solo para mi.
Erika Martínez Rodríguez
Tus ojos son como la primavera, tan esperada después de un largo invierno, llegan penetrantes hasta el alma, me pierdo en ellos. Busco tus manos, las que hacen que el tiempo de detenga un instante, donde no hay más mundo que nosotros.
Te añoro entre la gente, deseo que estés cada día más cerca y así no perderte. Que sonrías al verme, como la primera vez, lleno de esperanza, de orgullo, con paco firme y sincero. Cuando estés cerca, muy cerca, quiero abrazarte, para que no te alejes, y tenerte para mi, solo para mi.
Erika Martínez Rodríguez
Parecen otras mis manos
Parecen otras mis manos. Sin embargo son las mismas: aquéllas pequeñitas que recuerdan el calor de las de la abuela, las que descubrían las formas de la vida y los colores a través de los trazos del crayón. Las que me evitaron muchos golpes, las que aprendieron de abrazos con adioses y bienvenidas. Las mismas que moldeaban plasticina y escondían la piedra para ver a quién le tocaba contar al jugar a la escondida. Las que se extendieron en la autoplacenteracaricia hasta sucumbir en la fiereza del orgasmo; las que palparon y reconocieron al hombre, descubriendo, aprendiendo y enseñando de amores, pasiones y deseo. Las que recorrieron los cuerpitos tibios que afloraron de mi vientre entre berridos; las que no conocen las cuentas de un rosario, pero se meten en la masa y saben sostener la sartén por el mango. Las que indican, cantan victoria o muestran displicente el dedo medio puteando. Las que tocan, rompen, arrancan, tantean, limpian, sudan, inquieren, acarician, sostienen, acunan, desean, consuelan, resisten, seducen, provocan, piden, calman, hablan o callan… y se extienden para tomar todas las manos. Patricia Ortiz
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